lunes, 21 de mayo de 2012

La intimidad de Freud y Marx fue mostrada por el chileno Marco Antonio De la Parra



Este domingo, el público taxqueño pudo ser partícipe del talento del dramaturgo, director y actor chileno Marco Antonio de la Parra. Asistentes de todas las edades, ánimo y expectativas altas se ubicaron puntual en el Corral Plateresco. La obra de teatro La secreta obscenidad de cada día dio vida a dos exhibicionistas que se encuentran frente a un colegio de niñas y tratan de satisfacer una obscena afición.

En el escenario y apoyados solo de una banca, los actores Marco Antonio de la Parra y León Cohen desarrollan un diálogo. Conforme se van adentrando en ella se dan cuenta que tiene cosas en común como el ser descendientes de familias judías de la pequeña burguesía de la Europa germánica además de su secreta obscenidad.

Estos dos personajes se cuestionan uno al otro y pasan de ser el interrogado al interrogador constantemente. Se critican, se pelean y se reconcilian y es precisamente la forma en que se dan esas peleas, la que arranca al público más de un carcajada, pues lo hacen de tal manera que dejan escapar su lado un tanto infantil y se olvidan de la madurez y la formalidad, que deben tener dos personas adultas.



Casi para el final de la obra se descubre que estas dos personalidades son realmente Carlos Marx y Sigmund Freud, personajes que marcaron a la sociedad de manera significativa.

Durante la obra se van relatando aspectos de sus vidas, así como de los trabajos por los que son reconocidos y la manera en que afectaron a la sociedad. Con un final sorpresivo y bastante divertido, todo el público se levantó y aplaudió calurosamente a los actores que hicieron pasar un rato más que agradable con este espectáculo representado en toda Iberoamérica.
Publicar un comentario

Vistantes.